Luana Wi-Fi, apodo de una participante, entró a la casa de Gran Hermano Generación Dorada pese a su vinculación con la mansión Wi-Fi de Chao Cabrera, investigada años atrás por Jorge Sonsini por transmisiones en vivo con contenido sexual explícito dirigido a un público juvenil.
La pesquisa reveló presencia de menores en la casa, acciones sexuales con chicos y chicas, y Chao Cabrera pidiendo tarjetas de débito de padres para pagos, además de influencers trabajando en condiciones casi esclavas.
Los panelistas critican duramente a Telefe por permitir su ingreso sabiendo el pasado escandaloso, sumado a otros participantes como Brian Sarmiento con deuda millonaria por alimentos y Andrea del Boca con causa en Casación, calificándolo de grave para un canal familiar.
Chao Cabrera recibió cuatro años en suspenso como único imputado, pero Luana formaba parte del grupo de más de 20 influencers, y ahora la justicia indaga si reabre la causa por efecto dominó.