Los panelistas denuncian con furia que la AFA, liderada por Claudio Tapia, gestionó en secreto la liberación del gendarme Nahuel Gallo de una cárcel venezolana hace 45 días, usando un avión privado de la asociación y sin ninguna intervención del gobierno de Javier Milei, que ni siquiera envió un cable diplomático pese a sus discursos contra Venezuela.
La familia de Gallo, con su madre Carmen Gallo, hermano Kevin y la diputada Marcela Pagano, junto al ex embajador Oscar Laborde, impulsaron una diplomacia paralela, mientras el gobierno permanecía inactivo. Un juez federal, Amarante, rechazó el permiso para que Tapia viajara desde Brasil a Caracas por temor a la inestabilidad venezolana, citando detenciones arbitrarias como la de Gallo, pese a que el fiscal había autorizado el pedido humanitario.
El escándalo estalló cuando la AFA y Pagano anunciaron la liberación simultáneamente vía redes; el gobierno solo reaccionó 15 minutos después con un tuit, admitiendo sorpresa. Patricia Bullrich mintió sobre gestiones, según los panelistas, que la acusan de diarrea verbal y boicot, impidiendo incluso viajes familiares por miedo a riesgos.
Critican la hipocresía oficial: Milei usó el caso Gallo como bandera electoral pero no movió un dedo, perdiendo una victoria política fácil. La AFA triunfó donde falló el Estado, y medios afines al gobierno ignoran a Tapia en coberturas, dejando al presidente malhumorado en su discurso.
Panelistas ironizan que Tapia debería recuperar Malvinas después del Mundial, exaltando su rol heroico mientras vapulean la inoperancia mileísta.