Nahuel Gallo, detenido más de 400 días en Venezuela, llegó a Argentina en un avión de la AFA gracias a gestiones de Claudio "Chiqui" Tapia. La AFA negoció directamente con la Federación Venezolana de Fútbol y Conmebol, superando el fracaso previo del gobierno nacional liderado por Javier Milei.
El gobierno se enteró por medios tras el tuit de Tapia justo antes del discurso de Milei en el Congreso. Patricia Bullrich y el canciller Gerardo Quirno lo recibieron en el Ministerio de Seguridad, pero impidieron el ingreso de periodistas para evitar preguntas sobre el rol de la AFA. Le entregaron ropa de gendarme en el avión y ahora analizan denunciar a la AFA por supuesto reentorpecimiento o traición a la patria.
Jorge Jiménez, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, fue clave en la liberación. Es hombre de extrema confianza de Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez, con vínculos en inteligencia venezolana y la Cámara de Diputados. Prefirieron entregar a Gallo a la AFA para evitar una derrota diplomática ante el gobierno argentino, con relaciones rotas con Venezuela.
El avión pertenece a un socio de Fred Machado, investigado. La liberación se postergó de diciembre por tensiones entre Maduro y Trump. Panelistas destacaron la sorpresa para el gobierno y el reencuentro familiar de Gallo, criticando intentos de "embarrar" la noticia positiva.
En entrevista, Fede Frick y Rochi enfatizaron que lo importante es que Gallo esté en Argentina abrazando a su familia, independientemente de quién negoció.