La televisión estatal de Irán confirmó la muerte del líder supremo Ali Khamenei, ocurrido en un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel contra Teherán, tras 36 años en el poder.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional declaró 40 días de duelo y 7 días de feriado; la Guardia Revolucionaria calificó el hecho como crimen imperdonable y el recinto de la Ayatollah quedó destruido.
Donald Trump lo calificó de justicia para el pueblo iraní y prometió destruir infraestructura de misiles; Irán respondió con misiles, drones y aviones contra Israel y bases EEUU en EAU, Qatar e Irak.
Trump llamó al pueblo iraní a alzarse contra el régimen aprovechando la oportunidad, ofreciendo inmunidad a militares de la Guardia que depongan armas; analistas advierten que la estructura podría reformarse sin intervención popular.
El conflicto inició con ataques israelíes a las 8:15 hora local, seguido de respuesta iraní, generando miedo global y máxima incertidumbre política en Irán.