Israel y Estados Unidos bombardearon Teherán, matando al líder supremo iraní Ali Khamenei y causando devastación total con más de 200 muertos, mientras Irán respondió con misiles contra bases en Qatar, Arabia Saudita, Bahréin e Israel.
Donald Trump aceleró el nuevo orden mundial atacando sin Congreso, impondiendo exigencias a Irán como renunciar al uranio enriquecido y misiles, ante un régimen místico que rechazó negociar; el objetivo es derrocarlo vía debilitamiento militar y revueltas populares como en Libia.
Gabriel Ventajal desde Israel aclara que Irán no tiene bomba nuclear confirmada pero capacidad para ocho cabezas, y sus represalias fueron mínimas sin víctimas israelíes; advierte riesgos de atentados proxy como el de la embajada israelí en Buenos Aires en 1992 por Hezbollah.
Argentina celebró el ataque alineada con Israel y Milei, pero elevó alerta máxima en embajadas y comunidad judía por atentados pasados a AMIA y embajada; móvil de Emma Herrera muestra refuerzo con patrulleros, Guardia de Infantería y fuerzas especiales en Avenida de Mayo.
Partido Demócrata critica a Trump por guerra unilateral; tensiones escalan con destrucción de centrales nucleares iraníes y misiles de largo alcance hacia EE.UU.