Donald Trump confirmó en su red social la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei, adelantada por Israel, lo que cambia el rumbo histórico y deja al régimen en crisis, con celebraciones populares en las calles iraníes.
En Argentina, se vincula directamente con la causa AMIA de 1994, donde Khamenei era imputado como máxima autoridad en 1993-1994, y el gobierno reitera que la búsqueda de justicia por las 85 víctimas es política de Estado, mientras Pablo Quirno publicó un mensaje alertando sobre posibles células de venganza.
Analistas como Alejandro Corbacho y Mauro Enve elevan alertas de seguridad globales y locales ante la festividad judía de Purim el lunes, recomendando no concentrar gente por riesgos de misiles o drones, con medidas en aeropuertos y el gobierno israelí ordenando refugiarse en casas.
Imágenes exclusivas muestran el ataque iraní al aeropuerto de Dubai como un manotazo de ahogado para distraer, descrito como movimientos del cuerpo de la serpiente sin cabeza, sin cambiar la ofensiva de Estados Unidos, Israel y países del Golfo contra el debilitado régimen.
Se especula sobre la transición post-Khamenei: si será caótica como en 1979 o ordenada, con posible rol de facciones internas o el hijo en Estados Unidos, mientras Irán desespera atacando posiciones en Medio Oriente.