El analista internacional Jorge Castro detalla el operativo conjunto de inteligencia israelí y fuerzas armadas de Israel y Estados Unidos que destruyó el liderazgo iraní, encabezado por la eliminación del líder supremo Ali Khamenei en una reunión del alto mando en la madrugada de ayer.
El Mossad rastreó durante seis meses las localizaciones del liderazgo de la República Islámica de Irán, adelantando un ataque previsto en los últimos 10 días para concentrar esfuerzos en la sede del alto mando militar y político, logrando una sorpresa operativa similar a la Guerra de los 12 Días del año pasado donde se eliminaron más de 100 líderes de las Fuerzas Armadas iraníes y la Guardia Islámica.
Este golpe forma parte de una campaña sistemática para colapsar el sistema institucional, económico, energético y estratégico de Irán, planificada por el Estado Mayor Conjunto de EE.UU. bajo el general Dan Kane y las Fuerzas de Defensa Israelíes, con superioridad en inteligencia, que puede extenderse semanas hacia la paz definitiva.
Las maniobras de Donald Trump, incluyendo ofertas de 10-15 días para acuerdos, fueron una pantalla para desconcertar al enemigo, en el marco de una planificación extraordinaria de las dos fuerzas militares más poderosas del mundo.