Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva masiva contra Irán el fin de semana, logrando asesinar al ayatolá Ali Khamenei. Las imágenes son durísimas y hoy es el tercer día de ataques, con operaciones también en Beirut, Líbano, donde Israel respondió a hostilidades.
Ricardo Nachman, médico forense argentino radicado en el sur de Israel, describe una vida en estado de guerra con sirenas constantes, misiles de alta precisión y ataques que causaron nueve muertos en Beit Shemesh. La población enfrenta clases híbridas, cines y teatros cerrados, pero supermercados y farmacias funcionan normalmente, aunque con menor tránsito.
Muki Tenenbaum, analista, explica que Irán busca aguantar semanas para declarar victoria, mientras un triunvirato gobierna tras la muerte de Khamenei. Donald Trump anunció que la operación durará al menos cuatro semanas, con apoyo internacional total, sin oposición de Rusia ni China.
Hezbollah lanzó ataques desde Líbano no solo contra Israel sino también contra Chipre, involucrando a la Unión Europea. Francia, Inglaterra y Alemania prometieron ayuda en defensas. En Israel, hay unidad incluso entre opositores de Benjamín Netanyahu, con respaldo popular a la acción contra el régimen extremista iraní.
La población israelí confía en que la ofensiva, respaldada por la Cúpula de Hierro, llevará a un buen puerto, ante la amenaza nuclear y genocidios previos en Irán.