Ali Khamenei, líder supremo de Irán, murió asesinado en un bombardeo preciso de Estados Unidos e Israel contra su casa en Teherán, matando también a su familia y ministros, lo que desata represalias en Medio Oriente.
Panelistas especulan sobre un pacto interno en Irán similar al derrocamiento de Maduro en Venezuela, donde facciones entregaron al líder para un cambio revolucionario democrático; destacan la precisión quirúrgica del ataque sin invasión, confirmando inteligencia superior y posible traición iraní.
Donald Trump y Netanyahu instaron al pueblo iraní a tomar el poder, mientras celebraciones estallan en calles por el fin de Khamenei, más sanguinario que Jomeini; comparan con post-Saddam pero insisten en diferencias.
Irán se baja del Mundial por el conflicto, afectando Qatar y Dubái; vinculan a Irán con atentados AMIA y embajada en Argentina, diseñados en Ministerio de Defensa iraní según testigo B contratado por juez Galeano, quien reveló nexos pero huyó sin pago.
Servicios israelíes proveen info clave, EE.UU. inteligencia y ellos ejecutan; no sistema defensivo impide precisión contra líder resguardado.