Donald Trump confirmó la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei, adelantada por Israel, dejando a Pedro Sánchez y su gobierno de izquierda en España completamente aislados en Europa.
Europa, con Alemania, Gran Bretaña, Italia y Francia, condena fuertemente la política nuclear y las amenazas de Irán, mientras la oposición española del Partido Popular y Vox apoya los ataques de Estados Unidos e Israel contra la escalada iraní.
En los premios Goya, artistas españoles muestran posturas antiisraelíes y antisemitas junto a una oda a Palestina, pero Sánchez queda solo ante el rechazo social creciente a Irán y sus aliados terroristas como Hezbollah y Hamas.
Los ataques iraníes a Qatar, Emiratos Árabes y Arabia Saudita destruyen la justificación económica de Sánchez para equilibrar con países moderados árabes, volando por los aires su plan nuclear intermedio y dejándolo sin argumentos.
La muerte de Khamenei marca el fin de un ciclo para España, que ya no puede mantener equilibrios con aliados europeos como Starmer o Alemania alineados contra Irán.