El analista Gustavo Mura profundiza en el caos sucesorio tras la muerte de Ali Khamenei, confirmada por Donald Trump, y explica que Irán la oculta para evitar revueltas mientras la Guardia Revolucionaria carece de mando claro y clérigos clave están muertos o dispersos.
Mura detalla el aislamiento de Irán por ser chií en un mundo sunnita árabe que rechaza su injerencia, priorizando estabilidad para vender petróleo; países como Jordania lo abandonaron ante el ataque de Israel y Estados Unidos. Advierte que represalias no vendrán del régimen descabezado, sino de fanáticos admiradores en Argentina, algunos mediáticos que amenazan públicamente, ante los atentados ordenados por Khamenei contra la Embajada de Israel y la AMIA.
El gobierno argentino se alinea con Estados Unidos al calificar a Khamenei de malvado y cruel, responsable de los peores atentados en la historia del país. Gabriel Ventas Gal, desde Israel, reporta el cuerpo de Khamenei hallado en escombros y un misil iraní que hiere a 15 personas en respuesta.
Federico Vizal Bruno lee el comunicado de Trump, quien celebra la muerte del líder como justicia para el pueblo iraní y víctimas mundiales de su "banda de matones sanguinarios", destacando que no evadió la inteligencia estadounidense; militares iraníes buscan inmunidad y dejan de luchar.