Un misil israelí mató a 63 niñas y dejó 93 heridas en una escuela iraní, según medios locales Al-Safir, en medio de los intensos bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán que incluyen ataques a bases militares y civiles. Líderes mundiales como Macron, el primer ministro español y Lula califican la operación como una aventura peligrosa que se alarga, descartando un ataque relámpago desde Europa.
Italia suspendió todos los vuelos a Medio Oriente hasta el 7 de marzo por el cierre total del espacio aéreo en Irán, Israel y Siria, confirmado por Flightradar. No hay bajas italianas en bases de Kuwait u otras zonas, aclaró el canciller Tajani, mientras Kaja Kallas de la UE urge proteger civiles y respetar el derecho internacional. Francia pide reunión urgente en ONU y OTAN, Rusia condena la agresión sin motivo, Turquía no respalda la acción militar, Alemania exige a Irán frenar su programa nuclear y China acusa a EE.UU. de adicto a la guerra durante 240 años con 800 bases en 80 países.
Brasil también condenó los ataques. Irán posee 2.000 misiles de largo alcance que podrían llegar a Europa y tendría arsenal para una semana de contraataque, según analistas. Panelistas destacan el riesgo de un régimen fundamentalista acorralado, con víctimas civiles como las nenas de la escuela, y cuestionan la ausencia de bajas estadounidenses en bases atacadas.
Benjamín Netanyahu enfrenta orden de captura de la Corte Penal Internacional por Gaza, igual que autoridades rusas por Ucrania y casos en Siria e Irak, pero países como Israel, Hungría (bajo Viktor Orbán) se retiran del CPI para evadir juicios. Conductores critican la iniciativa unilateral de EE.UU. bajo Donald Trump, violando no injerencia, y temen un nuevo paradigma de intervenciones arbitrarias.