Un ataque contra una escuela primaria en el sur de Irín causó la muerte de al menos 63 personas, muchas de ellas niñas, segün reportes iniciales que luego se actualizaron a 65 fallecidos. Las Fuerzas Armadas israelíes y Estados Unidos dirigieron bombardeos contra instalaciones nucleares, líderes iraníes y zonas residenciales en Teherán, Isfahán, Tabriz y Karaj, generando explosiones, humo denso y evacuaciones masivas.
Irán respondió lanzando misiles contra Israel, con explosiones en Jerusalén, y también afectando bases de Estados Unidos en Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita. La población israelí en Haifa y Tel Aviv busca refugios ante las sirenas de ataque, mientras Netanyahu anunció que la operación durará lo necesario y Trump admitió posibles bajas estadounidenses. Fuentes reportan la muerte no confirmada del ministro de Defensa iraní Amir Naisadeh y el comandante de la Guardia Revolucionaria Mohammed Pakfou, aunque el intento contra el líder supremo Ali Khamenei falló.
El canciller iraní Abbas Araghchi confirmó que Khamenei está vivo y a salvo, después de que siete misiles impactaran cerca de su palacio residencial. Arabia Saudita condenó los ataques iraníes a Riad y amenaza con responder, mientras Erdogan pide bajar la tensión y Zelensky respalda los ataques. La Guardia Revolucionaria, con su armamento e inteligencia propia, lidera la respuesta iraní.
Múltiples aerolíneas suspendieron vuelos hacia Oriente Medio: Aegean Airlines hasta el 2 de marzo, Air France, KLM, Air Europa, British Airways, Emirates, Iberia Express, Indigo, ITA Airways, Japan Airlines, Lufthansa, Norwegian, Scandinavian Airlines, Turkish Airlines y Virgin Atlantic, ante la escalada bélica que paraliza el espacio aéreó.
Imágenes en vivo muestran refugios en Israel al caer la tarde y columnas de humo en Irán; el conflicto inició con ataques sorpresa, sin fecha de finalización clara, desde la madrugada del sábado.