Lorena comparte una anécdota de cuando grababa un show y la pista musical se aceleró de repente durante una coreografía, obligándola a seguir bailando y cantando a ritmo frenético.
El incidente funcionó como cámara oculta, haciendo reír al público que se moría de risa. Explica que las pistas a veces se ponen muy rápidas o lentas, y menciona un show con música de Ráfaga donde tuvo que improvisar.
Los conductores aplauden la historia y vuelven a elogiar a Pichu antes de cambiar de tema.