Charlie López cuenta cómo insistió a Sergio Renán para que se mudara a su casa en Mar del Plata por su amor a la ciudad, aunque Renán dudaba por los horarios.
Para gastarle una broma a un amigo, López preparó una revista gay con etiqueta personalizada como las del Automóvil Club y la dejó en el revistero. Cuando Renán llegó, vio la revista, se asustó pensando que López tenía intenciones ocultas, y empezó a dormir con llave y corriendo a la cama.
La casa estaba impecable, pero Renán, conocido por su desconfianza, interpretó mal la broma y se mantuvo alerta todo el tiempo que López grababa.
La anécdota destaca el humor picante de López y su relación con figuras del espectáculo como Renán, quien había ido al programa de Lalo Mir.