El senador opositor profundizó su denuncia contra la reforma laboral aprobada en el Senado con trampas como citar proyectos inexistentes y manipular quórums, mientras La Libertad Avanza domina con 47 senadores contra 25 opositores. Reveló datos del INDEC sobre la crisis: destrucción de 294.384 puestos de trabajo, capacidad industrial al 53,8% y línea de indigencia en 630 mil pesos, superada por jubilados con solo 150 mil pesos semanales.
Criticó duramente la ley como "repugnantemente gorila" que impone impuestos a trabajadores y provincias mientras exime a ricos con lanchas, afectando recursos de más de 2.000 municipios. Denunció que destruye empleo público esencial en educación y salud, genera colas en fronteras por crisis económica con dólar planchado y combustibles caros, y sirve para fondear a Caputo con plata de jubilados en un fondo inconstitucional.
Acusó al gobierno de corrupción, compra de votos como dictadura, atropello a la división de poderes y destrucción de proporcionalidad en vicepresidencia. Mencionó promesas incumplidas de Milei como pagar en dólares y combatir la casta, comparó con golpes pasados y repudió la ley viciada de nulidad por violar Constitución y tratados internacionales.
Patricia Bullrich defendió la ley como desmontaje de la "estafa moral" que informalizó millones de trabajadores con un sistema laboral imposible que destruye empleo en nombre de derechos, prometiendo certeza y equilibrio para más empresas y laburantes.