El senador José Mayans, jefe del bloque kirchnerista, denunció irregularidades en el tratamiento de la reforma laboral en el Senado, donde el proyecto final se entregó sobre la hora con más de 50 modificaciones en lugar de las 28 originales, sin transparencia y viciado de nulidad por no votarse el dictamen de la Comisión de Trabajo.
Mayans repudió la ley como "gorila repugnantemente gorila", inconstitucional, violatoria de tratados internacionales y regresiva, que crea un fondo inconstitucional para robar a jubilados y pensionados. Criticó la eliminación del artículo 44, insultó a la "banda judicial delincuente", acusó a senadoras oficialistas de reírse de la desgracia ajena y al gobierno de mentir sobre dólares, casta y corrupción. Referenció golpes históricos como el 55 y 76.
El bloque kirchnerista anunció voto en contra total del proyecto tanto de Diputados como de Senado, rechazando procedimiento y texto por desastre legislativo. Los panelistas destacaron que el voto opositor era esperado.
Un oficialista respondió que el Senado no discute ideas sino insultos opositores, y defendió la reforma como desmontaje de la mentira laboral argentina que destruye empleo en nombre de derechos, llevando a la informalidad masiva a trabajadores por un sistema imposible.