El senador Fernando de San Luis profundizó su denuncia contra la reforma laboral aprobada en el Senado con trampas reglamentarias como citar proyectos inexistentes y manipular quórums, mientras La Libertad Avanza domina con 47 senadores contra 25 opositores. Reveló datos del INDEC sobre la crisis: destrucción de 294.384 puestos de trabajo, capacidad industrial al 53,8% y línea de indigencia en 630 mil pesos, superada por jubilados con solo 150 mil pesos semanales.
Calificó al Fondo de Ahorro para la Libertad (FAL) como un robo a cara descubierta a jubilados y pensionados por 2.500 millones de dólares anuales, sumando 10.000 millones en 4 años, para liberar a grandes empresas de pagar indemnizaciones y romper el sistema protectorio constitucional que garantiza condiciones dignas de trabajo. Acusó que el FAL, manejado por Caputo y su banda, financia especulación financiera o deuda externa, dejando a 5,5 millones de jubilados y 3,8 millones de pensionados sin salario digno.
Denunció que la ley limita el derecho a huelga declarando servicios imprescindibles, debilita sindicatos para estigmatizarlos como culpables, reduce litigiosidad pagando indemnizaciones en cuotas y perjudica vacaciones y licencias al antojo patronal, como en casos de Coto. Criticó pedidos del FMI como subir edad jubilatoria y equiparó la política a la de Videla por desproteger al trabajador más débil.
Alertó sobre el impacto en provincias y 2.000 municipios al afectar sus recursos, imponer impuestos a trabajadores mientras exime a ricos con lanchas, calificándola de ley gorila repugnantemente gorila que estigmatiza provincias por crecer empleo público en educación y salud ante demanda demográfica y pandemia. Lamentó cierres de fábricas, colas en fronteras por combustibles y servicios caros, y un día vergonzoso disfrazado de histórico.