La senadora Andrea Cristina de Chubut defendió con vehemencia el proyecto de modernización laboral, destacando que la ley vigente de 1974 excluye al 43% de los trabajadores asalariados en la informalidad, unos 6 millones de personas sin aportes jubilatorios, obra social, ART ni paritarias, según datos del INDEC.
Criticó a los opositores que insisten en que la ley actual protege derechos cuando en la práctica no llega a la mitad de los trabajadores, y lamentó la falta de propuestas concretas de ellos en comisiones. Insistió en actualizar la legislación para hacer competitiva y previsible a Argentina, manteniendo derechos sin modificaciones regresivas, y celebró la eliminación del artículo 44 sobre licencias por enfermedad.
En el estudio, panelistas coincidieron en que pymes familiares quiebran por juicios laborales abusivos, incluso de supuestos empleados inexistentes, y subrayaron la obligación legislativa de cambiar esta realidad para incentivar inversión, empleo registrado y crecimiento económico en un contexto de años sin proyección futura.
La senadora Teresa González de Formosa anunció su voto negativo al proyecto, argumentando que no beneficia a trabajadores pese a la eliminación del artículo 44, y citó pilares de la OIT como justicia social, derechos fundamentales, trabajo decente y diálogo social, presentes en la Constitución y tratados como Mercosur-UE.
Previamente, el senador Daniel Pali Benzuzan había denunciado vicios constitucionales en la reforma por violar progresividad de derechos laborales.