La reforma laboral liderada por el presidente Javier Milei avanza con logros clave como el fin de paros salvajes en servicios esenciales, el término de bloqueos a pymes y un freno a la industria del juicio, preparándose para el mensaje del domingo en la Asamblea Legislativa junto al régimen penal de menores y el acuerdo UE-Mercosur ratificado por el Congreso argentino.
En encuestas disímiles, AtlasIntel muestra 46% a favor versus 49% en contra, pero Opinaya registra un salto al 61% de aprobación en febrero 2026 frente al 53% en noviembre 2025, mientras Centrix indica 48,6% a favor contra 45,2%, destacando aumentos salariales por mérito como el único punto positivo unánime.
Hitos negativos incluyen el artículo 44 eliminado por Luis Juez, el cierre de FATE que impactó el debate, la continuidad de cajas sindicales y la ausencia de regulación sobre inteligencia artificial, que genera angustia global por reemplazo de empleos según informe estadounidense con escenario apocalíptico de desempleo masivo en dos años.
El mercado laboral argentino revela 43% en informalidad: trabajadores no registrados, monotributistas y changas superan al empleo privado registrado, según INDEC, con empleo público subiendo 10,8% en 10 años versus 1,4% privado registrado, pese a ajuste de 60.000 puestos públicos desde diciembre 2023; comercio absorbe 21%, sector público 20% e industria 13%.
Panelistas trazan metáfora temporal con pasado kirchnerista, frontera mileísta de reformas y futuro próspero vía desinflación, ajuste y legislación para generar shock de esperanza en mercados, consumidores y actores económicos.