El Senado inició la votación electrónica sobre el proyecto de modernización laboral (159/25) con modificaciones de Diputados, presidida por Victoria Villarroel, quien aclaró que el voto afirmativo aceptaba los cambios y pidió silencio ante las interrupciones.
Senadores como José Mayans intervinieron para aclarar el sentido de voto de su bloque, rechazando tanto la versión original como las modificaciones, incluyendo el artículo 44 anulado sobre licencias médicas. Hubo tensión palpable con cruces entre Villarroel y Patricia Bullrich, y reclamos de senadores como Salino para leer el articulado completo.
Tras una breve pausa, se completó la votación con 42 afirmativos, 28 negativos y 2 abstenciones (Carambia y Gadanos), convirtiendo el proyecto en ley por amplia diferencia similar a la votación previa.
En el estudio, Diego Armesto explicó que la forma de votación evita judicializaciones inmediatas, aunque la CGT podría actuar tras la promulgación ejecutiva. Periodistas celebraron como un hito histórico para el gobierno de Javier Milei, superando el DNU 70 y demostrando fuerza política.
Marcelo Pelaez reportó desde el Senado que el oficialismo redujo oradores a 14 para agilizar, asegurando los 42 votos aliados desde la media sanción del 12 de febrero, resolviendo polémicas como el artículo 44 sobre licencias.