El Senado argentino aprobó la modernización laboral con 42 votos afirmativos, 28 negativos y 2 abstenciones, aceptando las modificaciones de Diputados que eliminaron el controvertido artículo 44 sobre pago reducido en licencias médicas. La votación siguió a intensos debates donde senadores opositores como Mayans y Salino aclararon que votaban en contra de ambos proyectos, tanto el original del Senado como el modificado, aunque la Constitución limita las opciones a aceptar o insistir en el dictamen original.
Patricia Bullrich defendió previamente la reforma con vehemencia, comparando planes sociales con esclavitud y destacando cómo leyes rígidas generaron informalidad del 40%, juicios millonarios como los de 380 millones en Jujuy o 2.500 millones en AYSA, y bloqueos que impedían libertad laboral. Insistió en que la nueva ley libera a trabajadores para convenios provinciales y por productividad.
La presidenta del Senado pidió silencio ante cruces y aclaró el sentido del voto conforme al artículo 81 constitucional, que prohíbe rechazar totalmente un proyecto enmendado. Senadores Carambia y Gadano se abstuvieron, argumentando oposición pero reconociendo la versión de Diputados mejor que la original.
La sesión, iniciada pasadas las 11 de la mañana, aprobó antes la reforma al Código Penal juvenil con baja de imputabilidad, marcando un día histórico según periodistas presentes.