El Senado aprobó la modernización laboral con 42 votos afirmativos, aceptando las modificaciones de Diputados que suprimieron el controvertido artículo 44 sobre licencias médicas, en una sesión acelerada donde el oficialismo redujo la lista de oradores de 14 a solo unos pocos para votar rápido, ya que los números estaban asegurados desde temprano.
Marcelo Pelaez reportó desde el recinto que el kirchnerismo bajó oradores, incluido el jefe del radicalismo, y que no hubo grandes cruces ni agresiones; José Mayans elevó la voz advirtiendo que la ley y el gobierno terminarían mal, acusando al fiscal Stornelli de delincuente con vínculos en inteligencia, pero nadie lo replicó y se pasó a votar.
En entrevista, el senador Juan Cruz Godoy, miembro informante, defendió la ley como esencial para adaptar mercados laborales a la tecnología y formalizar el 50% de trabajadores en negro, aclarando que se hicieron precisiones para evitar judicializaciones de la CGT y que el artículo 44 se sacó por falta de consenso, priorizando una ley estable para inversión y empleo.
Desde el estudio, celebraron el logro como histórico para el gobierno de Javier Milei, comparable al triunfo electoral de octubre, destacando el cambio de época en un Senado peronista tradicional; Patricia Bullrich lo llamó el día más importante junto a la ley de baja de imputabilidad a los 14, transformando la gestión reformista.
Hubo confusión final en la votación: el kirchnerismo quiso votar en contra de la supresión del artículo 44 para revivir el dictamen original, pero se impuso el criterio de Victoria Villarroel y Bullrich para rechazar la totalidad del proyecto opositor.