El Senado aprobó por amplia mayoría el régimen penal juvenil que baja la imputabilidad a partir de los 14 años, permitiendo prisión preventiva y punibilidad para todos los delitos graves cometidos por menores entre 14 y 17 años. En el programa destacaron que la ley elimina distinciones previas y ya es efectiva, con posibilidad de que un menor de 14 años vaya preso desde el lunes si comete un homicidio.
Desde el exterior del Congreso, el móvil de Matías López mostró momentos de tensión con tres detenidos, manifestantes acercándose a las vallas, batucada de unos 200 en Rivadavia y Entre Ríos, y restos de fuego de cubiertas apagados por hidrantes. También se vio una olla popular repartiendo guiso de pollo y viandas a personas en vulnerabilidad frente al blindaje policial total.
El experto Roberto defendió la ley con datos: jóvenes de 10-19 años causan unos 400 homicidios anuales aproximados en Argentina, mientras 223 menores murieron en 2024. Argumentó que ahora los delincuentes jóvenes irán a institutos hasta rehabilitarse, evitando la impunidad previa y posibles muertes en tiroteos callejeros.
En el estudio coincidieron que la sociedad respalda la baja de imputabilidad, con protestas residuales de izquierda y movimientos sociales sin poder de presión real, mientras la oposición no movilizó masas. Insistieron en que las consignas populares aprueban estas reformas pese al contexto de pobreza y adicciones visible afuera.