El Senado aprobó definitivamente en general y en particular el nuevo régimen penal juvenil con 44 votos a favor, 27 negativos y 1 abstención, compuesto por 52 artículos en 11 capítulos. La ley, originada en 1980 bajo Jorge Rafael Videla, reduce la imputabilidad a 16 años con penas de hasta 15 años por delitos graves como homicidio agravado y propone centros de contención para evitar la cultura carcelaria tumbera.
Durante el debate, panelistas destacaron la alta reincidencia del 50-60%, la cultura delictiva familiar y la ineficacia de la resocialización en cárceles, donde menores adoptan bandas y el idioma tumbera. Se enfatizó que ahora hay castigo donde antes reinaba la impunidad, rechazando excusas como la carrera delictiva familiar.
Se propuso no mezclar menores con mayores en cárceles por razones constitucionales e internacionales, priorizando institutos especializados para recuperación, aunque algunos dudan de la recuperabilidad de quienes cometen homicidios. El trámite concluyó con la aprobación total.
Reportero en el Senado confirmó el cierre del debate, pasando al siguiente tema.