La Policía de la Ciudad busca activamente a tres personas en la plaza del Congreso casi vacía, tras incidentes menores donde arrojaron piedras y usaron un carro hidrante. Identifican a un joven con camiseta roja y blanca de San Martín de Tucumán que se tapaba la cara, y otros dos con gorra negra, responsables de agresiones contra las fuerzas policiales.
La plaza permanece desierta después de una protesta contra la reforma laboral que implicaba la pérdida de derechos adquiridos por los trabajadores. Reporteros describen calles vacías en Hipólito Yrigoyen y cordones policiales que impiden el paso, con un operativo masivo de más de 1.200 efectivos de Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de la Ciudad.
Manifestantes como Marisol de Banfield denuncian la desmovilización social y critican la ausencia de la CGT, afirmando que la sociedad se entrega sin luchar ante la flexibilización laboral que dejará a todos "patas para arriba". Expresan tristeza por la represión semanal contra jubilados y el priorizar el Mundial sobre defender intereses del pueblo.
Ricardo Carrizo, cura en opción por los pobres, lamenta la venta de la patria y derechos laborales conquistados en 50 años, acusa a "judas" en el Congreso de aprobar leyes antipopulares y destaca que la represión busca desmovilizar, como en casos de periodistas y sacerdotes como Paco Olveira.
Guillermo, desempleado, expresa tristeza por volver al "1900" con figuras como Sturzenegger y Patricia Bullrich, preocupado por el futuro de los jóvenes con changas eternas bajo la reforma, y critica la impunidad judicial como el caso del juez Escolini.