La plaza del Congreso permanece desierta tras la represión policial con hidrantes y piedras, donde la Policía de la Ciudad busca a encapuchados agresores como un joven con camiseta de San Martín de Tucumán. Manifestantes expresan profunda tristeza y enojo por la desmovilización lograda, criticando a la derecha por usar la represión para sostener su modelo y adoctrinar con miedo a redadas y golpizas.
Entrevistados como Guillermo, desempleado hace un año, lamentan volver al 1900 con figuras como Sturzenegger y Patricia Bullrich, mientras Walter de Campana, jubilado, advierte que sus hijos serán esclavos. Ramiro denuncia que la reforma laboral es solo el principio de una destrucción total por gente apátrida, prediciendo desocupación masiva y caída industrial como un dominó.
Critican a senadores traidores como en la ley Banelco, al Javier Milei como payaso pro-sionista y pro-yanqui que destruye todo, y cuestionan cómo sacó a 13 millones de la pobreza sin dinero en el bolsillo. La CGT es acusada de ausente, dejando que los trabajadores pongan el cuerpo mientras dirigentes pelean internamente.
En Rivadavia, Claudio Cardoso reporta un operativo descomunal que cierra avenidas y complica a vecinos; una señora manifestante que vuelve a casa critica el ajuste que quita derechos. Otro comercio permanece abierto en medio de cierres, pero la gente da vueltas enormes.
Una vecina enferma del hospital no puede pasar el perímetro policial pese a su estado, obligada a dar 10 cuadras de vuelta hasta Lima y 9 de Julio; el policía justifica por seguridad contra agresores, pero el periodista cuestiona por qué civiles no manifestantes quedan atrapados en la valla.