La Policía de la Ciudad mantiene cordones policiales masivos en avenidas como Rivadavia, Rodríguez Peña, Solís e Hipólito Yrigoyen frente al Congreso, exigiendo DNI a vecinos y comerciantes para acceder a sus hogares, en una plaza casi vacía tras la represión violenta contra manifestantes.
Trabajadores como Claudio, de recolección, denuncian la pérdida de derechos laborales con la reforma que impone banco de obra, elimina indemnizaciones y jubilaciones, y llaman a protestar pacíficamente recordando represión en eras Macri. Critican a políticos y ricos que se benefician mientras el pueblo sufre, y acusan a Javier Milei de traicionar su oposición pasada a Ganancias por alinearse con el FMI.
Otros manifestantes independientes expresan tristeza por el abandono de la CGT, MST y PTS, que se retiraron dejando solos a los trabajadores. Gustavo, desempleado desde noviembre con más de 100 compañeros despedidos, denuncia recortes a derechos y operativos desmedidos que gastan plata pública sin mostrar costos.
Datos oficiales revelan 26.000 empleos registrados destruidos en noviembre (13.000 privados, 13.000 públicos), con caída salarial frente a inflación y aumento de monotributo que no compensa la informalidad. El consumo masivo cayó en enero como consecuencia de políticas del gobierno Milei.
En estudio, analistas cuestionan megaoperativos con más de 1.200 efectivos de Gendarmería, Prefectura, PCA y Federal, avalados por Patricia Bullrich, que amedrentan a la sociedad y afectan comerciantes, anticipando más represión en sesiones como la de Milei el domingo.