Octavio Arguello y Sergio Palazzo, en Imagen de Trabajo desde la Casa de los Trabajadores de la CGT, profundizaron su crítica a la reforma laboral del gobierno de Javier Milei, denunciándola como inconstitucional y perjudicial para los trabajadores en medio de marchas sindicales contra sus medidas.
Los dirigentes alertaron sobre una crisis social grave por el aumento de deudas en hogares argentinos, donde la gente compra comida en cuotas con tarjeta de crédito, cayendo el pago con débito y subiendo la incobrabilidad al 9% en el sistema financiero, con bancos llegando al 11%. Explicaron que los trabajadores pasaron de pagar con su sueldo a endeudarse, ahora incapaces de cubrir mínimos.
Criticaron cierres de empresas como FATE y miles de despidos, rechazando el argumento oficial de que empresarios se reinventan y recontratan, recordando fracasos de modelos similares en los 80 y 90, y comparando con el colapso de Mauricio Macri tras su reforma previsional.
Denunciaron el artículo 44 de la ley, que recorta licencias por enfermedades graves como cáncer de mama, ignorado por la sociedad pese a declaraciones de la senadora Anabel Fernández Sagasti y Federico Sturzenegger, mientras escándalos menores como el fulbito generan más revuelo. Atribuyeron esto a una derrota cultural y individualismo creciente.
Palazzo y Arguello culparon al gobierno por confundir a la sociedad con comunicación hábil, promoviendo rentabilidad empresaria a costa de derechos laborales, aumento del monotributo que elimina aguinaldo y vacaciones, y políticas que no bajan precios ni registran trabajadores.