El 11 de febrero, la CGT convocó un paro general con 90% de acatamiento contra la reforma laboral del gobierno de Javier Milei, que pone en peligro derechos laborales ganados con años de lucha y vidas de trabajadores. Movilizaciones llegaron a la Plaza de Mayo y los congresos, donde Suterh participó activamente.
En entrevista callejera, Noé de Suterh explicó que marchaban para defender derechos únicos en la región, ahora en extinción, comparándolo con esclavitud. Criticó que la gente no marche por el odio fomentado por medios afines al gobierno y el voto a Milei, pese a que la reforma afecta a todos los trabajadores, no solo nuevos, recordando fracasos de los 90 y el 2001.
Desde el Congreso, Teodora, secretaria general de Suterh La Plata, denunció la reforma como destructiva para familias y trabajadores. Pidió a senadores y diputados sensibilidad humana, justicia laboral básica para llevar pan a la mesa, culpando desinformación y fake news por la apatía ciudadana que ignora la quita de derechos históricos.
Los entrevistados enfatizaron la unión de trabajadores en pie de lucha pacífica para visibilizarse y exigir que legisladores se pongan de su lado, valorando el esfuerzo diario de porteros y limpiadores de edificios.