El debate arranca con posiciones contra la reforma laboral, acusándola de esclavizar y sacar derechos sin admitir que dejaron un país con 40% de trabajadores sin derechos.
Se critica al Congreso por leyes anacrónicas que llevan a 43% de argentinos en negro, defendiendo la transformación para destruir la industria del juicio.
La CGT prepara presentación judicial por inconstitucionalidades en el proyecto, dentro de la lógica de flexibilización laboral que, según empresarios, no genera empleo sino lo contrario.