En las afueras del Congreso Nacional durante el último día de sesiones extraordinarias, un grupo reducido de encapuchados y piqueteros incendió basura y papeles en un tacho, lo que provocó la intervención inmediata de un camión hidrante para apagar el fuego y dispersar a los manifestantes cerca del vallado perimetral.
Quedaron unas 200 personas tras la dispersión de las columnas matutinas principales; los encapuchados, uniformados en negro con máscaras antigases y mochilas, emergieron de estacionamientos subterráneos frente al cine Gaumont para generar disturbios intencionales, prendiendo bengalas y provocando a la policía.
Las columnas políticas se separaron rápidamente de estos provocadores profesionales, conocidos de incidentes previos; la plaza había estado tranquila con cuadrillas de limpieza hasta la aparición repentina de estos grupos de 100 a 150 personas.
Del otro lado de la valla en Callao y Entre Ríos, se desplegaron camiones hidrantes, columnas de policía y gendarmería listas para actuar, recordando desalojo rápido del jueves anterior donde manifestantes robaron vallas de contención.
El periodista Andrés Clipán reportó en vivo el accionar provocador, con uno de los encapuchados golpeando la valla en busca de reacción policial.