La plaza frente al Congreso permanece casi vacía tras el retiro masivo de gremios como ATE, FASTE y trabajadores de la salud, dejando solo un grupo reducido de encapuchados que prenden fuego, tiran piedras y atacan la valla policial en Avenida Rivadavia.
Gendarmería Nacional, Policía Federal y motos avanzan con escudos y camión hidrante que rocía agua sobre la fogata y los resistentes, pero hay más efectivos que manifestantes o prensa en la zona.
Los encapuchados no se retiran pese al agua y siguen arrojando objetos, mientras efectivos de Prefectura preparan vallas en Yrigoyen y Entre Ríos para un posible avance sin gente en ese sector. La policía retrocede temporalmente, permitiendo que los pocos violentos se agolpen nuevamente sobre la valla.
Periodistas como Adrián Salonia y Nicolás Munafó destacan la tensión palpable similar a sesiones previas de la reforma laboral, criticando que esto "mal acostumbra" de cara a futuras sesiones ordinarias y el impacto en comerciantes con locales cerrados.
La manifestación no fue multitudinaria pero escaló con violentos aprovechando el desbande, mientras el grueso de autoconvocados se retira entre cánticos y aplausos.