La Policía de la Ciudad armó un corralito en Avenida de Mayo para contener a unos 200 piqueteros de izquierda que avanzaban desde el Obelisco hacia el Congreso, liberando un carril para el tránsito y coordinando una zona habilitada hasta Salta en el marco del debate por la reforma laboral.
Nicolás del Caño dialogó con la policía mientras los manifestantes, incluyendo del sindicato químico, subían a la vereda para evitar fricciones; efectivos reforzados y SAME en motos atendían heridos por gas pimienta cerca de 9 de Julio, estabilizando la situación tras el caos inicial con postas de goma.
Alan Ferraro relató en vivo cómo los grupos se reacomodaban en forma rectangular con carteles contra despidos y la reforma laboral, mientras la policía avanzaba disuasoriamente para empujarlos hacia el Congreso y normalizar la circulación en el centro porteño.
Myriam Bregman denunció la reforma como "industrícida" que abarata despidos y cierra empresas como FAT, criticó la represión y la desalineación del gobierno de Milei con la calle, prediciendo multiplicación de protestas pese a pactos con peronismo y radicalismo; la manifestación se nutrirá con más organizaciones.
La tensión bajó a una calma tensa con Obelisco y 9 de Julio liberados, pero cortes en Rivadavia y Entre Ríos anticipan epicentro en el Parlamento; no es masiva pero ruidosa, con policía ordenando respeto a la ley.