Estados Unidos completó el mayor despliegue militar en Medio Oriente desde la invasión a Irak en 2003, coincidiendo con negociaciones críticas en Ginebra con Irán sobre su plan nuclear, que continuarán la próxima semana.
El despliegue incluye dos portaaviones con grupos de ataque, submarinos nucleares y decenas de aviones de combate en bases regionales, listos para acción. Esto ocurre tras una guerra aérea de 12 días en junio de 2025 entre EEUU, Israel e Irán.
En esa guerra, bombarderos B-2 lanzaron bombas rompebúnkers contra instalaciones nucleares iraníes en Fordow, Natanz e Isfahan. Donald Trump afirmó destrucción completa, pero expertos indican solo deterioro de capacidades, no eliminación total.
Las expectativas por las reuniones en Ginebra son altas, con el plan nuclear iraní como eje central.