La carne registró aumentos acumulados del 54% entre noviembre y febrero en una carnicería de Palermo, con remarcaciones semanales del 8 al 10% que obligan a nuevos ajustes constantes.
En noviembre solo 5 cortes superaban los 20.000 pesos el kilo, pero en febrero la cifra trepó a 14 cortes por encima de ese valor. El asado pasó de 14.900 pesos a 19.900 pesos, la picada de 12.600 a 17.900 pesos, y el peseto para milanesas saltó de 18.600 a 28.500 pesos.
Las causas incluyen caída del stock por feriados como el 24 y 25, sequía, inundaciones, malas infraestructuras y políticas estatales que no revierten la tendencia alcista. Además, menor oferta ganadera por impactos climáticos previos y mayor exportación a mercados como Estados Unidos presionan los precios internos.
Los incrementos continúan esta semana y hay aviso de subas para la próxima, agravando la accesibilidad del consumo popular.