La inflación lleva ocho meses en ascenso sin bajar y el kilo de asado se consigue por arriba de los 20.000 pesos, con un salto del 30% desde que arrancó el año.
La carne vacuna aumentó un 73% el año pasado, 40 puntos porcentuales más que la inflación general del 31%, y genera presión adicional sobre rubros clave como alimentos y bebidas.
El panel destaca una canasta desactualizada, con inflación de febrero que probablemente acelere por encima del 2,9% de enero, en un contexto de crisis, recesión y caída en la recaudación de impuestos al consumo.