La senadora Patricia Bullrich defendió con vehemencia en el Senado el proyecto de ley penal juvenil que baja la imputabilidad a 14 años e incluye nueve sanciones alternativas para evitar carreras delictuales desde el primer delito, además de responsabilidad civil de los padres por los ilícitos de sus hijos.
Bullrich enfatizó los derechos de las víctimas, que ahora tendrán patrocinio jurídico gratuito, asistencia psicológica y reparación económica, igualando lo que antes solo recibían los delincuentes; criticó la falta de justicia actual que impide mirar a las víctimas a los ojos y destacó la figura del supervisor para garantizar cumplimiento de medidas y prevenir venganzas o amenazas de bandas.
Con ejemplos de Rosario, liberada del dominio narco gracias a políticas de seguridad del gobierno, Bullrich relató casos como un joven de 15 años protegido en sistema de testigos tras matar a un empleado de estación de servicio, y subrayó que el Estado debe garantizar seguridad para tener libertad y convivencia, rechazando un Estado chico en lo esencial.
La senadora cerró pidiendo un minuto de silencio por las víctimas sin justicia ni paz por la impunidad, aprobado por la Presidencia del Senado; luego, un senador levantó cuestión de privilegio para aclarar que nunca dijo que menores por peleas leves irían presos, contradiciendo a Bullrich.