Patricia Bullrich continuó su defensa apasionada de la ley de régimen penal juvenil en el Senado, relatando el caso de un joven inimputable que atendía una estación de servicio y mató a alguien, por lo que debió ser puesto en un programa de protección de testigos ante amenazas de narcos y rechazo social.
Bullrich destacó cómo Rosario amaneció con todo cerrado tras un crimen, subrayando que hoy se puede vivir allí gracias a medidas de seguridad. Insistió en que el Estado debe garantizar la seguridad como obligación fundamental, porque sin ella no hay libertad ni convivencia, y la ley busca proteger a adolescentes, reparar víctimas y defender a la sociedad.
Pidió un minuto de silencio por todas las víctimas que sufrieron impunidad y no pudieron vivir en paz, afirmando que la justicia trae reparación. La presidenta del Senado accedió ante la mayoría de pie, y Bullrich respondió a críticas aclarando que menores con lesiones leves en un recreo enfrentarán un proceso penal, no prisión.
El programa LN+ Periodistas pasó al recinto en modo minuto a minuto con Cristina Pérez, mientras Débora Pláger anunció que la votación sobre el régimen penal juvenil CD33-25 es inminente en el Senado, incluyendo la baja de imputabilidad.