El pastor León inicia una oración intensa por personas con manos secas, hombros atrofiados por accidentes, problemas para levantar brazos, bursitis, tendinitis y osteoporosis.
Pide sanidad para mareos al levantarse, gripes fuertes, niños con fiebre o virosis, cáncer en garganta como el del tío de Fabio, trasplantes de médula en recuperación y dolores en coyunturas.
Ora específicamente por inflamaciones en tendones, golpes, caídas en codos, antebrazos, muñecas y dedos, ordenando al mal que salga de piernas, brazos, estómago y páncreas.
Mal dice un tumor en el páncreas que desaparezca, determinando que en próximos análisis no aparezca nada, exigiendo que toda enfermedad salga en el nombre de Jesús para salvación y liberación de opresión maligna.