El pastor denuncia que el liderazgo se vuelve más bestia hacia la derecha, culpando siempre a la izquierda mientras se presentan como los buenos con ojos claros que llevan paz y libertad.
Acusa a la derecha de haber bombardeado 150 naciones, dañando a todas, mientras la izquierda no invade a nadie, pero insiste en ser humano, no alinearse ciegamente.
Critica a cristianos de derecha que desean la muerte de zurdos o comunistas, usando el ejemplo del cuerpo humano y la eclesia como asamblea política basada en mentiras.
Enfatiza conocer la verdad de la Torah, profetas y Mesías Yeshua, cuyos testigos fueron asesinados, y denuncia élites satánicas que adoran demonios, Satanás y dinero como Mamón.
Predice el colapso del sistema económico por servir a dos amos, no al Dios de Abraham, Isaac y Jacob.