Un delincuente cargó 2.200.000 pesos en bebidas alcohólicas caras como champagne y energizantes en un supermercado de Esteban Echeverría, Canning, mostrando un comprobante falso de transferencia del Banco Nación generado con app fraudulenta, mientras un cómplice esperaba en camioneta.
Las empleadas entregaron la mercadería creyendo la operación válida, pero el pago nunca llegó; expertos de UFETI recomiendan usar generadores de QR en vez de alias informales para evitar demoras y fraudes en sistemas bancarios antiguos.
Los estafadores reducen rápido la mercadería publicándola en Marketplace para remates, visible públicamente incluso falsificación de monedas, exigiendo al Poder Judicial más recursos, presupuesto y tecnología como reconocimiento facial, suspendida por jueces en Buenos Aires por "estigmatización".
Se multiplican casos en supermercados y comercios minoristas/mayoristas de todo el país; otras estafas comunes incluyen QR falsos en autos por "multas", llamadas urgentes o WhatsApp de "amigos" robados ofreciendo dólares.