La defensa y liberación de Ucrania durante la Segunda Guerra Mundial fueron cruciales para el triunfo soviético. El territorio ucraniano, devastado por el conflicto, sufrió millones de muertes, destrucción de ciudades y pueblos, hambrunas y deportaciones.
El heroísmo de los soldados soviéticos, partisanos y civiles fue decisivo para frenar el avance nazi. La resistencia en Ucrania aceleró el colapso alemán y marcó un punto de inflexión en el frente oriental. La campaña fue un símbolo del resurgimiento del Ejército Rojo y de la capacidad soviética para transformar derrotas iniciales en victorias estratégicas.
Se contrasta este período con la situación actual, donde la narrativa oficial sugiere que la población ucraniana celebró la llegada de las tropas rusas en 2022, un punto que se presenta como una clara diferencia con los eventos históricos de la Segunda Guerra Mundial.