Se intensifica la búsqueda de las doctoras Chagla, Renguin y Bajardo tras la fuga de Nizam, la mano derecha de Tugra y considerado un testigo clave.
La policía persigue a Nizam, quien escapó y se niega a revelar la ubicación de las mujeres, alegando ser solo un empleado que sigue órdenes. A pesar de las amenazas y la presión, Nizam insiste en su inocencia y en que solo conoce la ubicación de un rancho.
La situación se torna más desesperada al enterarse de que Nizam también desapareció, lo que complica aún más la investigación y aumenta la preocupación por el paradero de las doctoras desaparecidas.