El Dr. Pizzi explica que el sarampión puede detectarse mediante análisis de sangre incluso antes de la aparición de síntomas evidentes. Sin embargo, la mayoría de las personas acuden a consulta cuando los síntomas se manifiestan, como fiebre alta, decaimiento, conjuntivitis, tos y erupciones cutáneas.
La enfermedad puede durar entre siete y ocho días, y con atención médica e hidratación, los síntomas ceden. No obstante, la falta de atención puede derivar en complicaciones graves como neumonía o meningoencefalitis. La vacuna, introducida años atrás, ha sido fundamental para controlar la enfermedad.