La situación epidemiológica de las Américas evidencia un incremento del riesgo de reintroducción del sarampión en países que habían logrado interrumpir su transmisión. En Argentina, este riesgo externo se combina con factores internos de vulnerabilidad, como coberturas de vacunación inferiores a las metas recomendadas.
Ante esta situación, se enfatiza la importancia de la vacunación como la mejor estrategia para prevenir la reintroducción del virus y proteger a la población infantil.