Se expone la modernización del Ejército Argentino con la incorporación de vehículos Stryker, destacando mejoras en blindaje y protección del personal. Estos vehículos cuentan con sistemas de guerra QN (filtros de aire para ambientes contaminados) y lucha contra incendios internos automáticos para garantizar la supervivencia de la tripulación.
Se menciona la posibilidad de adaptar jaulas para evitar impactos directos de drones o armas antitanques. La modernización también incluye la actualización del TAMP, mostrando un avance significativo tanto para caballería como para infantería.