Se narra un incidente ocurrido durante el Mundial, donde un dirigente argentino, Matías Patanian, fue presuntamente provocado por un ciudadano inglés. El hecho tuvo lugar en un bar cercano a la cancha de Atlanta, tras un partido.
Según el relato, mientras los argentinos celebraban la victoria, un inglés mostró a Patanian una foto del crucero General Belgrano en su teléfono celular, en alusión a la Guerra de Malvinas. Este acto fue considerado indignante por el dirigente argentino, quien relata el suceso como una muestra de la tensión que podía existir en ese contexto, a pesar de que no pasó a mayores.