Se explora el concepto de "memoria corporal" y cómo el ejercicio realizado a lo largo de la vida puede ser recuperado, aunque no con la misma intensidad que en la juventud. Se enfatiza que el entrenamiento de fuerza durante la perimenopausia es fundamental para estimular la producción de hormonas precursoras de la testosterona femenina, lo que contribuye a mantener la fuerza, la juventud y la salud ósea.
Se destaca que el ejercicio físico libera hormonas que ayudan a equilibrar los cambios hormonales propios de esta etapa. Aunque el cuerpo no realizará los mismos movimientos que a los 15 años, la memoria de lo ejercitado permanece y puede ser reactivada, promoviendo el bienestar general y la sensación de vitalidad.