Se presentan diez recomendaciones clave para el cuidado del cerebro, basadas en evidencia científica y la Organización Mundial de la Salud. La primera pauta es la importancia de mover el cuerpo para aumentar el flujo sanguíneo cerebral.
Se destaca la necesidad de dormir entre 6 y 7 horas para la reparación y el buen funcionamiento del cerebro. La alimentación tipo mediterránea, rica en pescado y legumbres, se señala como beneficiosa, aunque se enfatiza que la comida casera es la más saludable.
El aprendizaje de nuevas habilidades, como idiomas o instrumentos musicales, se presenta como fundamental para estimular el intelecto. Se menciona la importancia de la memoria y se describe como una cinta proteica.
Otras recomendaciones incluyen evitar la soledad para mantener la conectividad cerebral, controlar la presión arterial, la diabetes y el colesterol, cuidar la audición, limitar el consumo de alcohol y tabaco, proteger la cabeza en actividades de riesgo y reducir la exposición a la contaminación del aire.